¿Cómo podemos enseñar a los niños a expresar emociones?. Con la asertividad

Asertividad como expresar emociones

Asertividad: cómo expresar emociones

La asertividad supone el reconocimiento y la manifestación de los sentimientos y necesidades propias, respetando las del interlocutor.  Es necesario, por tanto, ser consciente de lo que estás sintiendo. Debes saber identificar las emociones.

¡Parece mentira, cuánto nos cuesta, a veces, expresar los sentimientos! Puede ser que no hayamos aprendido a manifestarlos o que no nos hayan explicado que dejar traslucir las emociones no es malo. Quizás la sociedad en la que vivimos fomenta la expresión de los sentimientos positivos, pero no ocurre lo mismo con los sentimientos negativos. La asertividad nos proporciona una buena comunicación y relación con los demás. Pero para poder ser asertivo, lo primero que debemos aprender es a poner nombre a nuestras emociones.

Lo mejor es empezar desde pequeños. Hay que enseñar a los niños a identificar y expresar alegría, sorpresa, amor, enfado, ira, tristeza…. Deben poner nombre a sus sentimientos, porque la única forma de exteriorizarlos y canalizarlos es reconocerlos. No es malo saber que sientes ira, siempre que no desemboque en violencia, porque así podrás reconocerla y corregir lo que la causa.

La tendencia habitual es favorecer los sentimientos positivos y ocultar o afear los negativos. Trabajar las emociones, además de ser esencial para practicar la asertividad, también enseña a ser empático. El reconocimiento y gestión de las emociones son la base para la comunicación efectiva que permite una convivencia pacífica.

Pero a todo se aprende, y más si se practica. Enseñar a un niño a  reconocer sus emociones empieza por hablar de sus sentimientos con naturalidad. Podemos preguntarle si se siente triste e intentar con preguntas analizar qué le causa tristeza, si hay algo que se pueda hacer para que se sienta mejor…… No se debe afear la manifestación de los sentimientos; es más, hay que felicitar la expresión sincera de los mismos. Da igual que los sentimientos sean negativos o positivos. Tenemos la costumbre de reprender a los niños cuando se enfadan o muestran su desagrado y esto no favorece su expresividad. Por supuesto, la expresión de las emociones debe hacerse con asertividad, empleando el lenguaje del “Yo”. “Yo estoy enfadado porque no puedo ver la tele y están poniendo mis dibujos favoritos, me gustaría poder verlos…”.

Si queréis más información podéis visitar este artículo de nuestro blog sobre asertividad (cómo decir NO) o echar un vistazo a este artículo de educapeques 

 Carmen Iborra (25-09-2015) ¿Hacemos las paces?